miércoles, 4 de mayo de 2011

MANÁ VS CAIFANES (modelo de texto argumentativo)

ÍDOLOS MEXICANOS


Mientras una acaba de lanzar otro disco perfectamente olvidable y mediocre, la otra se ha reunido tras un larguísimo paréntesis. ¿Cuál es la banda mexicana de rock más importante de todos los tiempos?

Anoche hacía zapping cómodamente desparramado en mi cama cuando, de pronto, me topé en el canal E! con la transmisión de una de esas entregas de premios a la música ‘latina’ en la que siempre terminan ganando sujetos impresentables como Enrique Iglesias o Ricardo Arjona. No se trataba del Grammy Latino, que ya de por sí es un tremendo embuste destinado a glorificar a los protegidos de Emilio Estefan y demás ‘capos’ de la industria discográfica atrincherados en Miami, sino de algo mucho, muchísimo peor: el Billboard Latino.

Estaba a punto de volver a “Los Simpson” cuando escuché algo que produjo en mí un instantáneo ataque de urticaria: los ignotos maestros de ceremonia del premio Billboard presentaban el estreno mundial del primer sencillo del nuevo disco de Maná, que era anunciada como la ‘más importante banda de rock en español del mundo’. Decidí resistir unos minutos más para escuchar la dichosa canción, intitulada con telúrica originalidad “Lluvia al corazón” (primer corte promocional de “Drama y luz”) y al poco rato no tenía dudas: es probablemente el single más horrible de una agrupación ‘mainstream’ que escuchado en muchísimo tiempo.



Y lo peor de todo, como suele ocurrir tratándose de los perpetradores de “Vivir sin aire” (cada vez que escucho a Fher gimotear ‘cómo quisiera poder vivir sin aire’, yo no dejo de pensar en lo mismo: ¡por qué no lo intentas, manito!), fue la performance: el vocalista ensayando su mejor rostro de gravedad mientras decía cosas como “no sufras más mi bebé / eres la mariposa / que vuela hacia el huracán”, el baterista robando cámara con esos malabares que ya no impresionan a nadie, los otros integrantes haciendo lo posible por pasar inadvertidos, en fin, la misma y ridícula puesta en escena de siempre, esa que ya nos hizo detestarlos durante más de dos décadas consecutivas y que, para nuestro pavor absoluto, por ahora parece no tener fecha de caducidad.



Al terminar “Lluvia al corazón” —porque la toleré completa— recordé que, mientras Maná sigue vendiendo millones de copias de sus producciones pulquérrimas y anodinas, otra banda mexicana, una que sí mereció alguna vez el mote de ‘la mejor del mundo en lengua española’, también había recuperado protagonismo en las últimas semanas: me refiero a los Caifanes, que volvieron con la pierna en alto días atrás en el masivo Festival de Coachella en Indio, California.


El grupo liderado por el gran Saúl Hernández solo contó con poco más de cincuenta minutos para desplegar todo su magisterio a través de clásicos como “Amanece”, “Mátenme porque me muero”, “Aquí no es así”, “La célula que explota”, “Afuera” y “No dejes que”, tema con el que cerraron la que ha sido hasta ahora la última presentación agendada para el presente año por Caifanes, aunque no se descarta que estén preparando ya una gira por México y el resto de Latinoamérica que, vale la pena soñar, podría incluir una parada limeña en su itinerario. Los reportes sobre el concierto de Caifanes en Coachella son todos positivos: esas canciones siempre sonarán bien, sobre todo para aquellos que venimos escuchándolas y saboreándolas desde hace mucho más de veinte años. Tocaron solo once temas, pero fue suficiente: son muy pocas las bandas de rock en nuestro idioma que podrían tener un lugar de privilegio en el cartel de un festival estadounidense de tanto relieve como ese. Y los Caifanes no decepcionaron.

Maná tiene canciones nuevas pero mantiene la misma mediocridad de toda su larga y aburrida trayectoria, mientras que Caifanes rompe esquemas con un puñado de canciones que se remontan a fines de los 80 y la primera mitad de los 90. Es una paradoja, claro que sí, pero que nos permite formular una nueva pregunta: ¿queremos tener en vivo a Fher y su caterva de ñoños por enésima vez en Lima o preferimos cruzar los dedos para que Saúl Hernández haga su debut oficial con los Caifanes en nuestro país (hay que recordar que hace unos años ofreció aquí un recordado recital con Jaguares)?

Creo que la respuesta es obvia. Para mí, al menos, sí lo es. ¿Y para ustedes?

3 comentarios:

Javier Calvario dijo...

Jaja no pude parar de reír por todo lo que escribiste, si caifanes es bueno, pero las canciones de Maná me hacen llorar me llegan al corazon y me emocionan.

Luis Ernesto Esparza Velazquez dijo...

Oiga hijo no puedo creer que compares estas dos grandes bandas que , posiblemente son las mas exitosas de todo este país de mierda mejor compara otras en las que no te metas en broncas por tu falta de cultura y tu exceso de ignorancia

Anónimo dijo...

caifanes es la mejor banda de mexico digan lo que digan mana en los ultimos tiempos ha ganado premios y todo lo que quieras pero....con una sola cancion es de dar lastima muy acertado tu comentario me da hasta risa los mana y fher de calaf o denis de mana no se cual es cual pero son unos mediocres ya no tiene nada que ofrecer nada mas lo hacen por dinero pienso yo por que esa musica no vale un peso.